Mayonesa casera

Aquí va mi segundo intento de hacer mayonesa. Lo bueno es que no se me ha cortado ninguna. Lo malo, que la primera, ignorante de mí, la hice con aceite de oliva virgen extra y era incomestible. En esta segunda ocasión he utilizado aceite de girasol pero le ha faltado algo de sabor. ¿Por qué? Porque tenía que haberle echado un poco de aceite de oliva. Aunque esto ya es cuestión de gustos.


Mayonesa casera


Una vez más he de hacer mención a mi querido Karlos (Argiñano, por supuesto), porque a él le he visto hacerla de esta manera tan sencilla sin peligro aparente de que se corte; pero también a mi padre, que es quien me dio la idea del aceite de oliva para intensificar el sabor.


Así pues os digo: ¡no os acobardéis ante una mayonesa! No es tan difícil como parece y además, seguro que es mucho más sana que las que se compran en el supermercado (para ser todo colesterol, claro).


Ingredientes:

- 1 huevo

- 200 ml de aceite de girasol

- Una chorretada de aceite de oliva

- Una puntita de ajo

- Unas gotas de vinagre

- Sal

Elaboración:


Cascamos el huevo y lo ponemos en el vaso batidor. Añadimos la puntita de ajo, la sal y unas gotas de vinagre. Añadimos medio dedo de aceite de oliva y después el de girasol.


Ahora viene donde la peinan. Colocamos el brazo de la batidora al fondo y la ponemos en marcha sin moverla. Al cabo de unos segundos, cuando haya emulsionado bastante, empezamos a realizar movimientos ascendentes y descendentes de forma suave y continuada, hasta que emulsione por completo y ¡listo!


Si queremos más cantidad, lo único que hay que hacer es añadir más aceite.


 Pequeños consejos:

Ya sé que es la canción de siempre, pero en esta ocasión es fundamental que el huevo esté a temperatura ambiente si no queremos que se nos corte.


Y si se corta ¿qué hay que hacer? Pues se pone la yema de otro huevo en el vaso batidor y se va añadiendo la mayonesa cortada poco a poco hasta que emulsione. ¿Y si se vuelve a cortar? Diría que las probabilidades de que se corte dos veces  son ínfimas, pero nunca se sabe. Si eso, otra yema o mejor volver a empezar. Si se corta una tercera... mejor no volváis a intentar hacer mayonesa, no es lo vuestro.


Otro problema que puede surgir es que quede demasiado espesa. Se aligera con un poco de agua tibia y listo.


 Al gusto:

Aunque son prescindibles, el ajo y el aceite de oliva le aportan un sabor mucho más intenso. A mí al menos, de otro modo la mayonesa me resulta algo sosa.


Y las gotas de vinagre pueden sustituirse por gotas de zumo de limón, pues de lo que se trata es de darle algo de acidez.


 Catástrofe de hoy:

Lo dicho, que se me ha olvidado echar la chorretada de aceite de oliva y aunque no estaba nada mal, le faltaba algo de sabor. Pero os aseguro que de no habérseme olvidado habría quedado perfecta.

3 comentarios:

  1. [...] - 120 gr de bacalao - 100 gr de gambas - Lechuga - Maíz - 1 tomate grande - 1/2 pimiento rojo - Aceite de oliva virgen extra - Sal - Mayonesa [...]

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  2. [...] unos lomos de gallo a la plancha con tomatitos cherry. Y si la dieta es algo secundario… ¡mayonesa! Pero que sea casera, por [...]

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  3. […] que hagáis a la plancha, pero si preferís decantaros por algo más tradicional como puede ser una buena mayonesa casera, […]

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